Los omega-3 son ácidos grasos esenciales que nuestro cuerpo no puede producir por sí solo, por lo que necesitamos obtenerlos de la dieta.
- Para el corazón:
Los omega-3 ayudan a reducir los niveles de colesterol “malo”, mantienen la elasticidad de los vasos sanguíneos y reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares. - Para el cerebro:
Estas grasas son el combustible para las neuronas. Mejoran la memoria, la concentración e incluso reducen el riesgo de depresión. - Para el estado de ánimo:
Los omega-3 ayudan a producir serotonina, la hormona de la felicidad. Su consumo regular estabiliza el estado emocional.
